CULTIVO DE MORINGA » Aplicación y riesgos

La moringa es una planta conocida por todas sus propiedades medicinales y nutricionales para el cuerpo. Originaria de la India, es fácil de cultivar, debido a su resistencia y adaptabilidad. Aquí puedes conocer todos los beneficios, y los métodos que puedes aplicar para el cultivo de moringa.

Aplicaciones del cultivo de moringa

El cultivo de Moringa tiene aplicaciones comerciales, decorativas y medicinales principalmente. Además, gracias a su versatilidad, también es un excelente complemento nutricional.

No importa desde qué punto se evalúe el árbol de moringa, todos sus productos son aprovechables. Bien sea para la fabricación de papel o para la suplementación nutricional. 

¿Cómo cultivar la moringa oleifera?

Puedes cultivar moringa oleifera mediante 3 métodos de cultivo, que son los siguientes: plantar semillas, esquejes o transplantarla. Si te inclinas por sembrar con semillas, debes tener en cuenta que es el proceso más lento y largo. No obstante, muchos lo consideran el más gratificante. 

El siguiente método que te presentamos es más rápido, pero sus cuidados son igual de exigentes: cultivar moringa a partir de esquejes. Para hacerlo, solo necesitas conseguir un pequeño esqueje de un árbol de moringa maduro y plantarlo en un ambiente cálido y arenoso, para que las nuevas raíces puedan brotar de nuestro esqueje. Te recomendamos utilizar un enraizante para agilizar este primer método de cultivo de moringa. 

El ultimo método que te presentaremos es el más rápido y sencillo, pero sin dudas es el más costoso: cultivar moringa a partir de una trasplantación. Para llevarlo a cabo debes conseguir un árbol de moringa joven y plantarlo en tu maceta o en el lugar que tengas destinado. 

A continuación te describiremos todos los conceptos y variables que debes identificar al momento de profundizar en el tema. 

Condiciones ideales 

Las condiciones ideales para que se de un buen cultivo de moringa, son las siguientes: buena iluminación, temperatura cálida y estable y suelos arenosos. Si deseas tener un árbol de moringa saludable, entonces debes procurar que tenga una buena iluminación directa. Además de mantenerlo en un temperatura que esté entre los 22ºC y los 35ºC.

Formas de reproducción

La moringa puede reproducirse mediante la siembra de esquejes o a través de sus semillas, ya que así es como se puede esparcir su especie. Las semillas se pueden tomar de una planta saludable y madura, los esquejes también, aunque debes saber aplicar cada método.

Riegos

La especie de la moringa no requiere de mucha humedad para sobrevivir, si las lluvias son continuas no afectarán a la planta. Tampoco pasa nada si se está en una temporada seca, puede regarse durante los 2 primeros meses.

Fertilizantes

Este árbol puede crecer bien sin mucho fertilizante, cualquier desecho orgánico o compost, es de gran ayuda. Puedes añadir fósforo y nitrógeno para obtener una planta más saludable y resistente, pero depende de las condiciones del suelo.

Podas

La poda en el árbol de moringa es esencial, ya que este proceso hace que las ramas sean tipo copa, haciendo más accesibles las vainas. Cuando el tallo principal alcanza una altura de 60 cm, debes cortar la rama principal unos 10 cm debajo de la punta. Pueden aparecer retoños en el lugar del corte después de una semana, debes cortarlos a 10cm y así hasta que dejen de aparecer.

Cosecha

La cosecha debe comenzar cuando la vaina del árbol de moringa esta joven, cuando mida 1 cm de diámetro. Debes realizar la cosecha antes de que comience el proceso de maduración, que implicaría que las vainas se abran y dejen caer las semillas.

Plagas y enfermedades

La moringa puede ser afectada por hormigas y gusanos en sus primeras etapas de crecimiento, también puede padecer de diplodia.

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